El amor de Dios es perfecto. No se parece a ningún otro. Es un amor profundo, inmenso, verdadero.
•
Su amor puede llenarlo todo: el vacío de la soledad, de la incertidumbre, de la depresión; el vacío de la tristeza, el del abandono. No hay nada que su amo
172 - Sereia Dourada - Patrícia Wilson
Editora Nova Cultural - 1989
Coleção Sabrina - nº 603
Tema : Cotidiano
Anna caminhava pela praia com a nítida sensação de estar vivendo um sonho. Quantas vezes se imaginara naquela ilha das Bahamas, em comunhão com